Ibamos dejando rastros de nuestras vigilias. Aveces perdíamos la sombra y otras el ángel, cuando dimos los primero pasos inestables huellas que el viento secaba hasta dejar en nosotros sólo un trazo secreto y equivocado...
El agua refleja tu memoria circulos perfectos de infancia en completa armonía y el inicio del verso. Quién oía hablar de cataclismos y huracanes y todo lo que se lleva el amor el agua, el agua es solo un modo de volverlo todo piedras de instantes, la existencia...
Ha llegado la hora de mostrarnos como somos, andar por las calles y en la casa y si alguien nos reconoce y contemplarnos serán los habitantes de las liturgias extrañas. Pero como somos perfume de memoria más que vida nadie puede vernos...
Tu y yo respirando una piel que solo se presiente.